“Ya ganamos juntos. Ya demostramos nuestra fuerza. Y tenemos el poder para lograr mucho más”, dijo Tania Chávez Camacho, presidenta y directora ejecutiva de LUPE.
El 29 de agosto, una ola de camisas azules llenó el gimnasio del centro de investigación y desarrollo de Pharr, Texas, donde el personal y miembros de La Unión del Pueblo Entero se preparaban para empezar la “Cumbre de Miembros.”
Lo que históricamente se conocía como la “Cumbre de colonias” hasta el 2024 tomó inspiración de las “convenciones” que fueron implementadas por el movimiento de campesinos, el cual intentaba abordar y abogar por los cambios estructurales que enfrentaban en los campos. LUPE, una organización con base de membresías, fue fundada en 2003 bajo el poderoso legado del movimiento de trabajadores agrícolas, y sirve al Valle del Río Grande para garantizar que las familias trabajadoras reciban el respeto y la dignidad necesarios para vivir la vida que merecen. En consecuencia, la Cumbre es el encuentro bienal de LUPE, donde miembros activos de todo el valle del Río Grande se reúnen para votar sobre los temas que definirán las prioridades de la agenda de la organización para los próximos dos años.
En la Cumbre, miembros de LUPE toman posesión del movimiento y crean poder colectivo para decidir qué recursos y campañas serán prioridad bajo el trabajo de la organización. En un esfuerzo por honrar su legado y sus raíces, el proceso de planificación de la Cumbre es liderado por los propios miembros.
Meses antes del evento, el departamento de organizadores de LUPE alienta a los miembros para que tengan conversaciones sobre los problemas que más les afectan actualmente. A partir de esas conversaciones surgieron “grupos de trabajo” — es decir, grupos de personas que comparten valores e intereses comunes respecto a los temas que se abordarán en la cumbre. Estos grupos redactaron “resoluciones”, entendidas como propuestas que incluyen exposiciones de motivos (que explican el razonamiento detrás de los temas y su importancia para los miembros) y declaraciones resolutivas (que detallan el cambio específico deseado y las acciones que se emprenderán para alcanzar dichos objetivos). Este año, ocho grupos de trabajo dedicados a las resoluciones realizaron los preparativos mediante múltiples reuniones y conversaciones previas a la Cumbre.
En la mañana de la Cumbre, más de 190 miembros de LUPE escucharon las resoluciones de los diferentes grupos de trabajo. Delegados, representando cada grupo, subieron al escenario a un podio y un micrófono para formalmente presentar sus resoluciones a todos los presentes. Testimonios siguieron cada resolución, en apoyo de cada resolución presentada. Y a mitad de la Cumbre, se indicó a los miembros que tomaran sus boletas amarillas y se dirigieran a las urnas para votar.
Mientras el personal — bajo la supervisión de los delegados de la Cumbre — realizaba el recuento de votos, los asistentes disfrutaron de la música de The Mariachi Brothers, un grupo local integrado por los hermanos Gamez-Cuellar y su padre. Al finalizar la canción “México lindo y querido”, la directora ejecutiva y presidenta Chávez Camacho regresó al escenario con los resultados de la votación y las resoluciones priorizadas.
La priorización de las resoluciones propuestas fue la siguiente:
- Inmigración
- Economía
- Salud
- Participación cívica
- Infraestructura
- LGBTQ
- Educación de jóvenes
- Unidad y ucha
A partir de estos resultados, se formaron comités para crear grupos de personas que organizarán y liderarán el trabajo en torno a esas cuestiones. Estos resultados constituyen también el marco fundamental de las prioridades de LUPE para los dos años siguientes. Aun así, las resoluciones solo tienen éxito si la organización y sus miembros trabajan en ellas. En otras palabras, lo que sigue es el compromiso de alcanzar las metas y los resultados planteados ante los miembros aquella mañana de agosto.
Al finalizar el evento, Tania Chávez Camacho compartió las siguientes palabras de aliento.
“Un aplauso para ustedes, porque estas prioridades no salieron de una oficina. Salieron de sus hogares, de sus colonias y de sus historias”, dijo Chávez Camacho. “Y quiero ser muy clara sobre lo que esto significa. Estas resoluciones no son una lista de deseos. Son un mandato.”
El compromiso de LUPE, como organización, es trabajar cada una de estas prioridades no por ustedes, sino junto con ustedes.












